Sobre mi mención Primer Plano de anoche:
No lo pude ver. A las 21.00 estaba durmiendo. Pero mis amigos me contaron. Y si lo que me contaron fue verdad, debo decir lo siguiente.
Lo de que fui psicópata fue horrible para él y fue verdad. Desde dejarle papeles en el auto, a seguirlo, a dejarle flores, etc. Si abría las páginas sociales -donde siempre ha salido- y lo veía, el estomago se me iba a la chucha. No agarré una revista Cosas por años. Debo haber tenido entre 21 y 23 años. Él tenía la edad que tengo yo ahora o más jóven.
Jordi todavía no salía en la tele. Era un fotógrafo interesante al que le gustaba Wofgang Tillmans, la revista The Face y otras cosas que a mi también me interesaban. No es quien es ahora.
Creo que el psicopateo fue tan fuerte que hubo un minuto en que simplemente se acabó y por esos años seguí con mi vida. De hecho después de eso, una vez que terminé con quien estuve -años después- nunca más lo ví ni me interesó ser amigo de sus amigos ni encontrármelo ni nada.
Mi manera de actuar frente a como terminó esa relación infantil con Jordi definió irónicamente la manera de cómo termino hoy mis relaciones (bueno, he tenido sólo dos más)
Ahora: sobre los mensajes que yo le mando a través de Intrusos son claramente una joda de parte del equipo de Intrusos hacia mi persona a la que me sumo porque es como "Anduviste con el Jordi", algo que al la larga, no sé por qué, es chistoso.
¿Ustedes creen que si Julia Vial, Andrés Baile, Alejandra Valle y Malú me comienzan a molestar en cámara con eso ¿yo no me voy a subir al carro? Esto, como dicen los ingleses, puro Panto.
A medida de que fui madurando y viendo como estaba formado este país, nunca más me interesó hablarle a Jordi ni ser su amigo ni estar cerca de él. Pero no tanto por él, sino que por el círculo de gente al la que él pertenece –esa elite autoelegida que define lo que es o no es de buen gusto- es una que prefiero mirar desde afuera para poder escribir sobre ella.
Debo reconocer que me gusta la cultura popular y él es parte de ella y mis análisis. Estos análisis los he transformado en parte de mi trabajo desde que partí escribiendo.
Siempre me pregunto si la gente creerá -estamos en Chile- si mis análisis sobre él estarán teñidos por esa “relación” de 4 salidas de cuando fui veinteañero y me comportaba como el protagonista de una afectada novela, pero finalmente me da lo mismo. No me voy a privar de exponer mis puntos de vista y a la larga en mi vida yo hago mis propias reglas.
Pero debo reconocer que siento cierto placer al -como se pudo comprobar anoche- creer que él debe pensar que mis análisis son por que no lo supero, cuando en el fondo al escribir o analizar cosas como La Campaña Maricón o su llamado por Chilevisión para que la gente mandara pruebas que demostraran que Daniela Campos (según él) SI ERA LESBIANA -es algo que hago porque creo forman parte de como este país cree que está cambiando. Y Jordi es parte de esa ilusión.
Si analizan todo lo que he escrito o dicho sobre él durante estos años, no hay nada personal, todo tiene que ver con cosas que el ha dicho públicamente y que han formado parte de un discurso que el trata de armar o del cual al él -esta elite- lo pone en el centro.
Él no es cualquier persona. Es el animador del programa más visto de Chile. Vocero de campañas de gobierno, etc.
Pero bastó que UNA VEZ armáramos show sobre algo personal en Intrusos (curiosamente hace ya tres semanas y curiosamente producto de un mensaje que él me envio a mi primero a través de Baile después de años de una década de no cruzar palabra) para que –al parecer- se tomaran el tiempo ayer de responderme creyendo que estoy todavía pegado porque no me pesca Jordi Castell.
El narcisismo.
Una de las cosas malas de este país es que nadie puede analizar a nadie porque finalmente todo el mundo lo toma como algo personal. Como esto es un pañuelo chico, nada cambia porque nadie critica porque todos son o fueron amigos o tienen amigos en común con quien podría ser criticado.
Yo me cago en eso.
Mis análisis de Carolina Urrejola –la sostenedora del megáfono de la Iglesia Católica- ufffff, nadie es capaz de siquiera leer lo que escribo. Es más entretenido creer que hay algo personal. Es menos demandante mentalmente para el chileno inseguro de vivir en un país donde no está nada claro y la gente se tiene que cuestionar menos a si misma, que es finalmente lo que intento hacer con lo que he escrito siempre.
Me gusta Primer Plano. Mucho. Ahora no tengo tele porque me vine a vivir solo y estoy ahorrando para otras cosas. Preocupado del podcast y de la auido novela que estoy INTENTANDO SACAR ADELANTE. Como buen fan de ese programa, claramente Jordi me provoca ciertas reacciones que no son las mejores con sus comentarios y creo que a todo el mundo le debe suceder cuando mira los entretenidos programas de farándula de los cuales soy parte. Creo que en eso está el disfrute: en reírse un poco y alienarse frente a la tele con cosas idiotas por un rato.